PanamaPapers, and now what?

La publicación de los PanamaPapers ha generado una conmoción a nivel nacional y mundial. No ha sido un impacto que haya quedado en una mera denuncia periodística: a sólo dos días de que se hicieran públicos los nombres de los líderes mundiales que aparecían vinculados al buffet de abogados de Mossack Fonseca, el primer ministro de Islandia Sigmundur Gunnlaugsson renunció a su cargo después de que miles de ciudadanos salieran a las calles en formade protesta. En Chile, Gonzalo Delaveau, presidente del capítulo de Transparency International en ese país, también presentó su renuncia. En Argentina, el caso que ha tenido mayor repercusión es el del presidente Mauricio Macri, quien está siendo investigado por ser director de sociedades offshore que no había incluido en sus declaraciones juradas.

Los PanamaPapers, la filtración de documentos financieros más grande de la historia, se ha convertido en una fuente de datos que ahora puede ser consultada por la ciudadanía, periodistas y ONG’s de manera libre y segura. Por medio de un click, se puede acceder a nombres de bancos, líderes, y personalidades famosas de la sociedad civil, echando un vistazo a cómo funciona ese gran mundo opaco que son los paraísos fiscales.

Esto nos lleva a pensar varias cosas. En primer lugar, sigue ratificando que nos encontramos frente a un problema de carácter sistémico y estructural. El foco del análisis debe fijarse entonces en el funcionamiento del sistema económico y financiero a nivel local, regional y mundial.

En segundo lugar, esto demuestra la importancia del trabajo realizado desde la sociedad civil en estos temas. En este caso, el esfuerzo conjunto de un grupo de periodistas de muchos países, que consiguieron y analizaron información sumamente significativa.

Como tercer punto, y vinculado a lo anterior, es importante tener en cuenta algunas cuestiones. Celebrar la difusión de información que significan los PanamaPapers no debe hacernos olvidar que  la fuente de esta información sobre delitos económicos, grandes movimientos financieros o beneficiarios de grandes negociados ha sido el producto de una filtración aleatoria y espontánea de documentos. Nuevamente, el acceso a la información sobre estos grandes negociados proviene de canales alternativos y esporádicos, en lugar de haber surgido a raíz de investigaciones de los distintos organismos del Estado.

Es incierto predecir las consecuencias inesperadas que puede generar la publicación de losPanamaPapers en un contexto tan inflamable como el que se está gestando hoy día en América Latina. Brasil ha sido sacudido nuevamente por la multiplicación de datos relativos a la participación de más personas en el caso por las coimas de la empresa Petrobras, en conexión con el Partido de los Trabajadores y diversos funcionarios estatales. En Argentina, la emergencia de estos documentos convive con la detención del empresario Lázaro Baez y del ex Secretario de Transporte Ricardo Jaime por presuntas irregularidades en la compra de trenes durante la gestión kirchnerista, a la par de nuevas noticias en torno la participación de Mauricio Macri y otros funcionarios actuales en distintas sociedades off shore. En Venezuela, el presidente Nicolás Maduro admitió en los últimos días la existencia de redes de corrupción en el sistema de salud, donde productos farmacéuticos eran desviados al mercado negro por parte de funcionarios estatales.

Creemos importante que todos nosotros (ONG’s, periodistas, investigadores y ciudadanía en general) sigamos de cerca toda la información que seguirá saliendo a la luz en los próximos días. Gracias a los PanamaPapers, se ha puesto en evidencia una vez más los profundos, oscuros y dañinos vínculos que existen entre poder político y poder económico, en el marco de  mercados criminales estructurados en torno a al delito económico..

¿Qué esperamos de aquí en adelante?

  • Desde la sociedad civil, es fundamental que se perpetúe el trabajo colaborativo entre periodistas y ONG’s en diferentes parte del mundo, para que se continúe iluminando el funcionamiento de esta gran maquinaria política y financiera que son los paraísos fiscales, y la delincuencia económica en general.
  • Desde la red de organismos de control y supervisión del Estado, entre otras cuestiones debe impulsarse la creación de registros públicos de información sobre beneficiarios finales, para contar con información imprescindible en materia de prevención y persecución del delito económico.
  • Desde la justicia penal, debemos avanzar hacia sistemas de investigación y enjuiciamiento que estén a la altura de la persecución eficiente de estas formas de delincuencia. Para eso, entre otras medidas, es fundamental implementar el nuevo Código Procesal Penalde la Nación, con una investigación en manos de un Ministerio Público Fiscal que actualmente cuenta con unidades especializadas en el seguimiento de la “ruta del dinero” y en el recupero de esos bienes.

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